10 noviembre, 2012

Primer Matemático y último hombre del Renacimiento


Tras este grandilocuente título (con el que por cierto no estoy de acuerdo) se esconde una historia sencilla, autorreflexiva e íntima que expongo y lanzo a la red. Es posible que ya haya caído en varias contradicciones en lo poco que llevo escrito… pero señores,  la historia está hecha de contradicciones porque no ha sido diseñada sino que ha sido “sucedida”.

Alguien podrá decir -¿Y si no estás de acuerdo con el título, para que lo pones?- Y yo le contestaría – Pues porque de alguna forma tengo que empezar y me ha parecido buena idea criticarme a mi mismo en mis afirmaciones-.


Hoy os quiero traer a colación el recuerdo de uno de los hombres más geniales variopintos que ha dado esta tierra peninsular que tanto criticamos hoy en día. Don José Echegaray y Eizaguirre, madrileño que naciera hace ahora más de 180 años y de quien su biografía dice que fue Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (eso solo vale por uno), Matemático (no conozco ningún Ingeniero que no sepa matemáticas), dramaturgo y político. A ser Político no le veo ningún mérito… pero un Ingeniero dramaturgo… eso si tiene mérito.


El título del post comienza con “Primer Matemático…” a colación de una afirmación que hizo Julio Rey Pastor (El famoso de la Preología de aquel post http://lastupidezestremendamentmasinteresant.blogspot.com.es/2012/09/psicohistoria-preologia-y.html)

“Para la matemática española, el siglo XIX comienza en 1865 y comienza con Echegaray” 

Obviamente esto se puede afirmar una vez muertos el resto de matemáticos de la época para no herir sensibilidades, pero no le faltaba razón al señor Rey Pastor. Introdujo en España la geometría de Chasles, la teoría de Galois y las funciones elípticas. Desarrolló la física y las matemáticas y fue ministro de hacienda y fomento… Y sin embargo no destacó tanto como en Literatura, lo que le valió el premio Nobel en 1904 junto con el poeta Fréderic Mistral. Primer Premio Nobel para un Español.


 Si bien su obra científica fue prolífica y de calidad, pocas veces era original y más bien hizo toda una labor de traducción e interpretación de las matemáticas que ya se habían desarrollado en otros países. Sin embargo no se puede decir lo mismo de su obra literaria con más de 60 títulos originales de teatro y muchos de ellos geniales que han quedado incluso en el refranero Español como pueda ser “Piensa mal ¿Y acertaras?” de 1884 o “Para tal culpa, tal pena” de 1877.

Hasta aquí lo que debía decir y lo que quedaría bien para siempre. Un genio español que triunfó en muchos campos y fue reconocido. Pero las historias pocas veces son tan bonitas.

En el tiempo en que Echegaray recibió el Nobel, la academia sueca y las ceremonias no se parecían en nada a hoy en día. Por entonces la academia quería honrar con su medalla la vida de grandes hombres de su tiempo más allá de fijarse en obras concretas o aportaciones singulares y muy novedosas. Es por eso que no extraña a nadie que se lo dieran a Mistral por dedicar toda una vida a la poesía y el enaltecimiento de la lengua. Sin embargo en el caso del español, aunque llevaba muchos años estrenando obras teatrales con éxito, estas fueron duramente criticadas por coetáneos como Clarín. Las obras de Echegaray eran buenas, pero no excepcionales y el tiempo lo ha demostrado. Sin embargo había dedicado muchos años de su vida a la política en una época cuanto menos truculenta de la historia Española. El propio José nunca se consideró un dramaturgo sino un inquieto buscador de tesoros del saber. Por otro lado su obra científica no fue precisamente original y no dio frutos excepcionales por lo que concederle el premio Nobel de Física habría cantado mucho.

Sin embargo cabe destacar una cosa. A pesar de que era científico, profesor universitario, Ministro y académicos de cuantos estamentos te puedas imaginar… Echegaray escribía y vendía sus obras de teatro para sacar un dinero que le permitía vivir de lo que realmente le gustaba… La ciencia. Es decir, este hombre tuvo que mover Roma con Santiago, vender su obra y hacer mil cosas para financiar algo que le apasionaba. A pesar de su genialidad, no pudo vivir seriamente de la ciencia y esto es lo triste.

En España no se ha recortado ahora en ciencia… es que no se ha invertido nunca en serio en ella. Todos sabemos que la ciencia es una dama exigente pero que da sus frutos si la cuidamos un poquito. Pues bien, en España la dama de la ciencia siempre ha vivido vestida de harapos y criando a niños con lo poco que tenía, muchas veces sin poder ni darles de comer.


Viendo esto, la academia sueca de los Nobel le concedió el premio con la mejor de las intenciones de honrar a un hombre honesto que había dedicado toda una vida a mejorar la de otros. Sin embargo la consecuencia fue bastante más oscura de lo esperado. Desde que se supo que Echegaray recibiría el Premio Nobel no dejarían de caer y sucederse críticas y golpes por parte de la vanguardia literaria del momento. Desde Unamuno a Baroja pasando por Rubén Darío y Valle Inclán, criticaron fuertemente tanto el premio como al propio José. El premio en un principio iba a ser para el dramaturgo de lengua catalana Ángel Guimerá, y seguramente sería muy merecido. Sin embargo las presiones del gobierno español, que no consideraba adecuada esa elección por motivos políticos, hicieron que la Academia se fijara en el Madrileño (por otro lado, traductor al castellano de muchas de las obras de Guimerá).

Aquí el pobre Ángel cuando se enteró de que no le concedían el Nobel

Sin embargo no estoy queriendo decir que don José Echegaray no mereciera tal premio. Muy al contrario creo que tan solo con mirar por encima su biografía y todos sus logros como profesional y persona son suficientes para concederle la mas alta condecoración posible. Si hubiera tenido más tiempo y dedicación a su máximo interés, la matemática, quizá hubiese acabado su obra Físico-Matemática que iniciara en 1845 y que a la edad de 84 años decía necesitar 25 años más para poder acabarla.

Por tanto, merecido el premio o no, no me cabe duda de que Echegaray fue una gran persona a la que quiero conceder los poderes de Super-humanista del renacimiento. Dedicó su vida a la par a ciencias y a letras (solo le faltó pintar o esculpir) e hizo una buena gestión en las carteras del gobierno que una tras otra le iban concediendo. Sus ideales Liberales y su capacidad de trabajo hasta la vejez hacen que admire a este genial hombre de la Microhistoria de España.

Este post participa en la II Edición del Carnaval de Humanidades alojado por @scariosHR en el Blog LEET MI Explain



3 comentarios:

  1. No conocía esta historia, muy interesante!!! Gracias por rescatarla :)

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  2. Bella apología sobre la vida del eterno Echegaray. Me gustó tu texto. Saludos. :D

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    1. Me alegro mucho de que os haya gustado. Me gusta rescatar trocitos de historia que suelen pasar desapercibidos Saludos

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