26 octubre, 2012

Jerga de Laboratorio IV

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La gente que trabaja en el laboratorio somos especialmente dados a abusar de la jerga de nuestra profesión (y no me refiero a un trozo de tela gruesa y tosca). El tipo de lenguaje que en el laboratorio nos puede llegar a ser familiar pero que saca de sus casillas al resto del mundo porque en ocasiones más que jerga se convierte en jerigonza.

Va siendo hora de hacer repaso para poder avanzar en el tema de la jerga de laboratorio.
Recordad que donde trabaja la persona de la bata es en la poyata o bancada y que cuando plaquea, lo hace con bacterias sobre un gel rico en nutrientes donde estas crecen en forma de colonias o Unidades formadoras de colonias. Para que no se contamine nuestro medio de cultivo con bichos indeseables, debemos autoclavar el material en el autoclave. Cuando nuestro cultivo haya crecido y se ponga turbio, lo centrifugamos en tupos eppendorf y lo peleteamos para conseguir un botón o pellet en el fondo. Y si no nos gusta como queda o queremos resuspenderlo, siempre podemos invertir, vortexear.
Sobre el ADN de nuestro bicho, podemos digerir con enzimas de restricción, ligarlo a un plásmido y ligar la unión con ligasa en el tampón adecuado. ¿Hasta aquí todo bien?  Venga os doy tiempo porque todo esto tiene su tiempo de incubación, hasta los cultivos hidropónicos.
Para comprobar si lo hemos hecho bien, podemos correr nuestras muestras en un gel. Pero si se trata de proteínas, debemos tener en cuenta si la proteína está naturalizada o desnaturalizada.
Bien, como hasta aquí está todo claro, vamos a seguir con una nueva tanda de palabrotas.

Tampón
Ya sé que empezamos mal y que se ha hecho un silencio en la leída porque habéis visto la imagen antes de leer el texto… como siempre. 

Supongo que la opinión general es que los anuncios de compresas y tampones parecen estar hechos para mujeres objeto, poco menos que tontas con falda y con pocas luces… sino que me expliquen lo de este anuncio.


Vale, ya sabemos dos cosas. 1 – Que Patricia Conde en este anuncio no lleva bragas y 2 – que no es de estos tampones de los que quiero hablar.

El tampón, Buffer, Solución amortiguadora o reguladora es una mezcla en concentraciones relativamente altas de un ácido débil y su base conjugada de forma que sea capaz de tamponar el pH, es decir, mantiene el pH de una disolución estable aunque le pongamos pequeñas cantidades de ácidos o bases fuertes (también puede ser una base y su ácido conjugado). ¿Qué es el pH? Pues así someramente es un indicador de la cantidad de iones hidrógeno que hay en un medio y es importante que se mantenga estable para que nuestras enzimas mantengan su función.

Cada sistema Buffer tiene su propio rango efectivo de pH y algunos de lo más conocidos son los formados por amoniaco-catión amonio, acético-acetato o los tantos de la disociación del ácido fosfórico.

Sin embargo, en el laboratorio ya he comentado que nos gusta generalizar y terminamos llamando tampón a cosas que no tamponan ni se hacen con un ácido débil y su base conjugada. Pero vamos funcionando bien con eso siempre y cuando tengamos en cuenta que en realidad tampón solo son aquellas soluciones tamponantes.

Una última cosa, no confundan los tampones de tinta, que son los que se usan para imprimir sellos en tinta, con los otros… no vayamos a mancharnos de rojo. 


... Se que este tampón es malo y horrible, pero peor es hacer otros tampones, ajustar el pH y todo ello un viernes a las 21:00 horas.


Aviso - Esta imagen puede herir la sensibilidad de algunas personas

Eppendorf
Cuando a un cacharrero de laboratorio le dices la palabra Eppendorf, lo primero que piensa es en esto:


Sin embargo, esos tubos pueden ser de la marca Eppendorf o no, porque en realidad se trata de una casa comercial de productos de laboratorio que vende desde fungible de laboratorio hasta máquinas de PCR, centrífugas, etc.

Es una de estas veces en las que llamas por la marca a todos los productos con esa función. Otro ejemplo es el fixo, el tipex, la cola o el tupper. Son lo que se llaman marcas vulgarizadas.

Pero si nos referimos a esos tubitos en concreto, se trata de envases pequeños, desde 0.2 a 2 mL donde metemos aquello con lo que estemos trabajando. Normalmente se usan para hacer diluciones, poner ligaciones, hacer mezclas, centrifugar, etc. Se cierran de forma hermética, se pueden autoclavar y aguantan muy bien tanto temperaturas altas como muy bajas. La utilidad en un laboratorio de biología molecular se puede asemejar a la de las puntas… pero eso lo cuento junto con las pipetas.

Pipetas y puntas
A mi novia siempre le hizo gracia el nombre de las pipetas y de que se les ponga punta… ¡No se muy bien porqué!

Las pipetas son instrumentos de medida de cantidades relativamente pequeñas (pueden ser desde 20 mililitros hasta 0.2 microlitros. Las más grandes suelen ser de plástico o cristal y son tal que así:


En el cristal o plástico llevan unas marcas que nos indican las cantidades y en la parte de color de arriba se les pone una perilla o una pipeta automática para succionar hasta el nivel elegido, enrasar la cantidad exacta y después soltar el líquido en otro recipiente. 









Las hay con la perilla incorporada (pipetas Pasteur) o te pueden vender las perillas por separado.


Incluso las hay automáticas y tan molonas como esta que va con batería y en lugar de apretar la perilla, solo tienes que darle al botón de subir o bajar.

Para cantidades más pequeñas (aunque también las hay en formato mayor de hasta 20 mL) existen las pipetas automáticas o propipetas



De uno o varios canales, con márgenes de cantidades variables y que se usan con puntas diferentes para diferentes tamaños


Para no contaminar un medio con otra cosa y para trabajar siempre en esterilidad, en la punta de las pipetas se les pone una punta (vaya tela como hilan los de las casas comerciales). Gracias a esas puntas con o sin filtro, de diversas formas y tamaños, podemos llegar a todos los rincones y coger hasta el último microlitro de un tubo. La venden limpias, autoclavadas, libres de RNAsa y DNAsa y libres al 99.99% de ADN humano (porque si contaminamos algo lo contaminamos con nuestro ADN… que para eso trabajamos nosotros.

Esterilín

Sterilin es otra de esas marcas de fungibles de laboratorio que se ha vulgarizado para denominar casi en exclusiva a un solo objeto:



Se trata de tarritos estériles, con marcas que miden el volumen y son de una tremenda utilidad. Podría tratarse de un hombre pequeño muy limpio, pero mucho me temo que esta historia es así de sosa. 







4 comentarios:

  1. jajaja, lo de tampón es inmejorable!!!
    La única que no sabía es la de esterilín, será porque no trabajo en eso...
    Te paso mis "poesía" sobre laboratorio por si te gustan ;) http://worlderlenmeyer.blogspot.com.es/2012/05/adivinanzas-del-laboratorio.html

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  2. Me han encantado Uuq. Gracias por el comentario y ciertamente sino trabajas a diario en labo es difícil conocerlo todo. Poco a poco iremos complicando la cosa jejeje.

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    1. Acabo de pasar por Jindetrés, y me descubro: ¡qué grande! (en esta apartada horquilla, jaja), habría que retomar! Está demostrado que los científicos somos muy creativos XD

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    2. jajaja, Cuando quieras vamos dejando mas cosas. avísame porque la poesía de poyata me parece genial jejej.

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