20 noviembre, 2011

¿Fue el hombre a la luna?

Saludos lectores de "Considérate pequeño para llegar a ser grande". 
Me complace enormemente presentarles la primera entrada de colaboración de uno de los más fieles lectores de este humilde y pequeño espacio. Se trata de aquel que siempre deja comentarios que empiezan, como buen código genético que se traduce a proteína, con ATG (metionina) y finaliza con AAT (codón de stop). Se trata de Eugenio L. C. que nos trae una interesante entrada con datos que respaldan el hecho de que el hombre pisara la luna por primera vez el 21 de Julio de 1969 a bordo del Apolo XI. Espero que os guste y como siempre, vuestros comentarios y críticas son bien recibidos. 

¿Fue el hombre a la luna?

Los norteamericanos Neil A. Armstrong, Michael Collins y “Buzz Aldrin” (Edwin Eugene Aldrin, Jr.) fueron los primeros en pisar la superficie lunar el 21 de Julio de 1969 a bordo del Apolo XI en el marco de la misión con el mismo nombre. Otras cinco misiones Apolo (XII, XIV, XV, XVI y XVII) llevarían más astronautas a la Luna. O al menos eso es lo que se cree.



El alunizaje de los primeros miembros de nuestra especie en nuestro único satélite natural sigue siendo un tema controvertido. Gusta hablar sobre él, y todos conocemos argumentos a favor y en contra. Vamos a subirnos a bordo del sentido crítico y tratemos de explorar los datos de que disponemos. Entonces podremos discutir.
                                                                 
La misión terminó con el amerizaje del Apolo XI en aguas del Pacífico el 24 de Julio de 1969, allí fueron recogidos por un barco de la Armada USS Hornet y declararon en la aduana de Honolulu (Hawaii):

Origen: Luna. Destino: Honolulu. Algo que declarar: Polvo, rocas y muestras diversas de la Luna. Firmado: comandante Amstrong, coroneles Aldrin y Collins. Honolulu, Hawai, 24 de julio de 1969

Tras lo que debieron cumplir cuarentena.

Hablaremos más delante de las muestras que se trajeron a la Tierra desde la Luna, pero lo cierto es que para cuando la misión había puesto fin ya se había proporcionado otra información. Esa información que hoy sigue siendo objeto de controversia y que es la primera de la que hablaremos.

Este hito histórico fue retransmitido por todo el globo desde el observatorio Parkes (Australia), que recibía la señal desde la luna, con el apoyo de la Deep Space Network (DSN), a la que también pertenecen las instalaciones del Deep Space Communications Complex (MDSCC) en Madrid (España), que sirvieron de apoyo.

 

Los numerosos vídeos de paseos selenitas que dieron Armstgrong, Collins y Aldrin por la luna están son públicos, así como las fotos  tomadas por los astronautas en la superficie lunar. ¿Tenemos motivos para creer en este material? En principio sí, pero este material visual ha sido muy utilizado por los escépticos como presuntas pruebas de fraude cometido por la NASA. Aquí recojo solo una parte de los temas objeto de controversia: los que he considerado se pueden discutir desde una perspectiva más científica y no filosófica.

Cámara de fotos: El modelo de cámara empleado entonces fue una Hasselblad 500EL/M especialmente modificada para la misión, la Hasselblad EDC. Entre las modificaciones la cámara se eliminó su revestimiento exterior,  y se selló exteriormente, dejando un acabado plateado más resistente a las variaciones térmicas en la superficie lunar. También se cambiaron los lubricantes por otros más complejos. El objetivo era ayudar a mantener la temperatura uniforme dentro de la cámara. De otra forma los carretes podrían haberse velado a elevada temperatura a partir de 50°C, o roto por cristalización a -80°C. Aún así, al final de cada misión se recuperaban los carretes, dejando hasta 12 cámaras abandonadas en la luna, esperando nuestro regreso.



Las temperaturas aproximadas de la superficie lunar van desde una mínima de -230°C hasta 125°C, con una temperatura media diurna de 110°C y media nocturna de -90°C. Las fotografías no obstante nos muestran siempre a los astronautas en zona de penumbra, entre noche y día, con sus sombras alargadas debido a la oblicuidad de los rayos del sol. Aquí la temperatura ronda los 15°C, y los carretes no pudieron velarse

Sombras dobles: De mayor controversia es el contenido de las fotos, no de todas, sino de una minoría que tampoco figura en el archivo de imágenes de los proyectos Apolo (arriba), como imágenes con sombras dobles difíciles de explicar.

Me duele incluir aquí documentos sin una procedencia fiable, pero lo haré. En una de las imágenes favoritas por los escépticos se observan sombras anchas o dobles, no tan definidas y alargadas como se esperaría y se observa en otras.

A la izquierda imagen mostrando sombras dobles, desconozco la procedencia, pero la obtuve de este blog (http://magystro.blogspot.com/). A la derecha la imagen AS11-40-5930 del archivo de imágenes de los proyectos Apolo, mostrando la sombra de un astronauta.

En todo caso no hay que olvidar que la Tierra también emite luz al espacio (por eso se ve). En torno al 38% de la luz incidente en la superficie terrestre es reflejada al espacio por el albedo pudiendo actuar como un importante foco de luz cuando la cara iluminada de la Tierra queda frente a la luna. Este fenómeno tal vez pudiese explicar las sombras que se muestran algo más difusas.

Viento: La bandera americana sí aparece en todas las imágenes fijas arrugada, como si ondease al viento (¿en un estudio?). Los vídeos no obstante muestran la bandera oscilando cuando es movida por los astronautas, pero no cuando queda inmóvil en el mástil. Una oscilación que entonces puede ser explicada por la gravedad, pero no por el viento.

Desconozco porqué la bandera llegó arrugada a la luna, pero si observáis los vídeos, veréis que son eso, arrugas fijas y no el efecto ondeante de una bandera al viento.

En definitiva existen muchos argumentos a favor y en contra de discusión muchas veces no científica sino filosófica, sin datos contrastables o reproducibles. Otros datos sí cumplen estas condiciones, y si somos medianamente científicos, no es difícil entender que la credibilidad de estos últimos estaría muy ponderada a favor frente a la

Evidencia no refutable

Retrorreflector: Aunque hayáis visto la galería de fotos que enlazaba más arriba, seguramente haya pasado desapercibida ésta.




Imagen AS11-40-5952 de la galería de fotos del Proyecto Apolo, que muestra el retrorreflector instalado en la superficie lunar en la misión Apolo XI






Se trata de un retrorreflector de luz láser que Neil Armstrong y compañía dejaron en la superficie lunar en sus coordenadas 0’67337º N, - 23’47293º E, con el objeto de poder medir con precisión la distancia existente entre Tierra y Luna en cada momento.
Por otra parte, constituye una fuerte evidencia a favor del viaje del hombre a la luna, de modo que los norteamericanos pudieron demostrar su viaje no solo al público, sino a la comunidad científica y técnica, entre la que no olvidemos,  también estaban los rusos, bien metidos también de lleno en la carrera espacial.


En efecto, cuando se hace incidir el reflector con un haz laser desde la Tierra es posible recibir la señal reflejada con sensores. Si el haz láser se hace incidir en una superficie no reflectante, como son las superficies rugosas y no metálicas del suelo lunar, la señal no se detecta.

Esquema del funcionamiento de un retrorreflector

Ésta ha sido tradicionalmente la evidencia más fuerte contra la teoría de la conspiración. En efecto, algunas fotos tomadas por los astronautas del Apolo XI pueden tener interpretaciones difíciles con argumentos a favor y en contra. El experimento del haz láser y el retrorreflector puede ser repetido una y otra vez, de forma objetiva, obteniéndose el mismo resultado.

Imágenes de alta resolución: Por otra parte, en 2009 el satélite de reconocimiento Lunar Reconnaissence Orbiter (LRO, http://lroc.sese.asu.edu/) tomó imágenes de alta resolución de los seis lugares en que alunizaron las distintas misiones Apolo, mostrando incluso las huellas dejadas por los astronautas que vivieron aquella epopeya.
Imagen del lugar de alunizaje de la misión Apolo XIV obtenida por el satélite LRO, donde se muestra el módulo lunar Antares, equipo experimental de trabajo, y el recorrido que siguieron por la superficie lunar

La imagen de mayor resolución se corresponde a la zona de trabajo de la misión Apolo XIV, que llevó a alunizar a los astronautas Alan B. Shephard, Edgar D. Mitchell y Stuart A. Roosa..

Rocas lunares: Pero no solo disponemos de la evidencia fotográfica, recordemos estas muestras de piedras y polvo lunar que se muestreó en la superficie lunar. Las seis misiones Apolo que alunizaron han traído de vuelta a la luna unos 312Kg de material lunar, y que han sido estudiadas por geólogos de decenas de instituciones científicas, y el resultado es que algunas de las propiedades de estas rocas no son reproducibles a partir de las propias terrestres: Las rocas lunares carecen de agua (al contrario que las terrestres), su superficie está literalmente bombardeada por la acción de pequeños micrometeoritos a lo largo de millones de años, y contienen isótopos de algunos elementos en proporciones diferentes a las de la Tierra.
Anortosita ferrosa lunar (feldespato placioclasa) recolectado por el Apolo XVI. Museo Nacional de Historia Natural (Washington, DC)


Volviendo a los rusos, que no dudo que culparían a la NASA de embustera si hubiese engaño detrás, trajeron con sus sondas lunares automáticas  rocas de la misma composición.


Desde el mismo momento en que la evidencia no falsable es la que aprueba de forma irrefutable el alunizaje, no solo del hombre en la luna, sino de las seis misiones Apolo, encontramos motivos suficientes para creer en ese pequeño paso para el hombre que ha sido un gran paso para la humanidad. Vosotros juzgáis.