05 noviembre, 2011

El Señor de las Moscas

No se porqué pero últimamente todo se relaciona con moscas en mi vida, de modo que como el mundo está confabulando para que escriba sobre ello, allá voy.

El nombre mosca es un nombre vulgar que se le da a numerosas especies de insectos, sobre todos los pertenecientes al orden de los dípteros. No me cabe ninguna duda de que la mosca cojonera ha acompañado al hombre desde la prehistoria, y por tanto es mucho lo que ha dado de sí el imaginario respecto de este ubicuo bichejo.
El término mosca es muy vago y es muy difícil precisar que especies se incluyen bajo este común nombre.

Según la RAE:
  1. f. Insecto díptero, muy común y molesto, de unos seis milímetros de largo, cuerpo negro, cabeza elíptica, mas ancha que larga, ojos salientes, alas transparentes cruzadas de nervios, patas largas con uñas y ventosas, y boca en forma de trompa, con la cual chupa las sustancias de que se alimenta.
Definición algo sorprendente puesto que según esto, tiene que ser negra y la mosca común o Musca doméstica, tiene el abdomen amarillento.
Mosca común o Musca domestica 

Hay por otro lado moscas que no son moscas. Existen varios grupos de insectos que reciben el nombre vulgar de moscas sin serlo. Las moscas porta-sierra por ejemplo son himenópteros, como las abejas, avispas y hormigas. Las moscas de mayo son efemerópteros, las moscas de las piedras son plecópteros, las moscas escorpión son mecópteros, las moscas blancas son hemípteros, la mosca española es un coleóptero y las moscas de tierra son mosquitos. Como esto muchos más. Pero bueno, aparte de lo que consideremos moscas y lo que no, este insecto ha tenido una gran importancia en muchos aspectos. Por ejemplo, el hecho de ser sencillas de criar, tener tanta descendencia en poco tiempo, tiempos generacionales cortos y sin embargo lo suficientemente grande como para observar un fenotipo en ellas, hizo que se convirtieran en el animal modelo de experimentación y estudio por excelencia.
En concreto fue una especie de mosca, Drosophila melanogaster, (como veis por el color, según la RAE no es una mosca).

Drosophila melanogaster

Thomas Hunt Morgan (1866-1945) fue el genetista estadounidense, estudioso de la historia natural y la zoología, quien estudió las mutaciones en la mosca de la fruta Drosophila melanogaster. Fue premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1933 por la demostración de que los cromosomas son portadores de genes, lo que se conoce como la teoría cromosómica de Sutton y Boveri.
Con esto pasa como con todo, la mosca fue el primer modelo, y como se conocía más, más se estudió, y más se conocía. Llama mucho la atención que, a pesar del tiempo transcurrido y la cantidad de estudios que se han hecho con esta mosca, aún nos siga sorprendiendo y enseñando tanto como lo hace. Hoy voy a mencionar solo un estudio publicado en 2008 que demuestra que las moscas también duermen la siesta, y no solo las moscas Españolas.

La vida de una mosca gira entorno a una rutina, despertarse antes del amanecer, tomar una siesta al mediodía y tomar un largo paseo antes del anochecer, como muestra la figura que representa la actividad locomotriz de una mosca a lo largo de 24 horas.

Los genetistas británicos Ezio Rosato y Charalambos P. Kyriacou, en “Sleep, arousal, and rhythms in flies”, PNAS 105: 19567-19568, Diciembre 16, 2008, nos resumen los últimos avances en las investigaciones que tratan de desentrañar los mecanismos genéticos responsables de esta monótona vida, básicamente una compleja conexión entre ritmos circadianos, efectos sociales y efectos medioambientales.
Los ritmos circadianos asociados al aparato locomotor en las moscas son generados por una red de unas 150 neuronas. Estas neuronas se suelen clasificar en células de noche o células E y  células, como no, de mañana o células M. Pero también hay otras neuronas que son importantes en estos procesos. Ciertas neuronas situadas en la retina del ojo, que reciben la luz, la amplifican y modulan el ritmo circadiano del resto de la red.

En la imagen vemos un corte transversal de una mosca, mostrando los dos ojos a ambos lados y las neuronas de estos circuitos que se encuentran en la retina, azul, y las que se encuentran en el cerebro de la mosca, verde.

Estas neuronas no sólo son fotosensibles sino que también se ven influidas por el entorno ya que expresan histaminas (esto significa que si se meten una raya de coca, les afecta igual que a nosotros).

Para estudiar el efecto de cada una de las neuronas de estas redes es necesario un método que permita estimular o eliminar una a una cada una de estas neuronas. Lo han logrado Yuhua Shanga, Leslie C. Griffith y Michael Rosbasha, “Light-arousal and circadian photoreception circuits intersect ant the large PDF cells of the Drosoplhila brain,” 105: 19587-19594, December 16, 2008. Los autores han aplicado la técnica para el estudio de la función de las neuronas laterales ventrales grandes (I-LNvs, en azul en la figura de arriba) parte fundamental del control de los ritmos circadianos en el cerebro de Drosophila. Resultados similares han sido obtenidos otro estudio realizado por V. Sheeba et al. En Current Biology. 18:1537-1545. Oct 28, 2008.
Estos estudios demuestran como genéticamente se puede controlar la calidad y la cantidad del sueño en moscas, así como el efecto del entorno en el mismo. No sólo se estudian moscas, sino también hormingas como Camponotus compressus en las que hay obreras que trabajan de noche y obreras que trabajan de día. Sin entrar en detalles técnicos, los que padecen insomnio y otras enfermedades del sueño, deben estar contentos por estos descubrimientos. Porque obviamente eso no va encaminado a saber si duerme la siesta o no una mosca… sino a buscar aplicaciones de este conocimiento al hombre.

Por lo visto hay moscas a las que no les da tiempo ni de echar una siesta a gusto de 5 minutos. Echad un vistazo a este Curioso video de animación

Por último, terminaré contando la historia del “cazafanmoscas” o como lo ha bautizado una hippy amiga mía, “El señor de las moscas”, en honor a la primera y más célebre novela de William Golding publicada en 1954. (Libro por cierto muy recomendable).

Cierta mañana de otoño, el becario de investigación se dirigía a su laboratorio dispuesto a tener un agradable mañana de “lectura articuril” sin por supuesto ser consciente del terrible suceso que en ese momento estaba teniendo lugar. En medio de la tranquilidad de una interesante lectura de artículos relacionados con insecticidas, una mano tocó su flamante bata blanca. De un salto, el becario se dio media vuelta y con el acongojo aún en su cara y los cascos del MP3 colgando cual collar, vio a su compañera de laboratorio que le miraba con cara de indiferencia. La chica sin más le miró fijamente a los ojos y le dijo –Creo que hay una pequeña fuga de moscas en el insectario-, a lo que el joven becario, aún con el susto en el cuerpo contestó – ¿Cómo de pequeña?-.

La zagala no supo estimar los daños y simplemente le dijo –Mejor que vayas tu y lo veas-. Asustado y presuroso, el becario recorrió lo que para el en ese momento era el pasillo de 50 metros más largo del mundo. Con precaución abrió la puerta del insectario y por un momento no detectó nada anómalo, hasta que por fin sintió un escalofrío…la habitación entera estaba llena de moscas. En los tubos de la luz, en los cuadros, en las estanterías… por todos lados.
Incluso escuchó hablar a varias de ellas que estaban ligando con las hembras de  una población enjaulada y les prometían poder liberarlas muy pronto.

Algo dentro del becario comenzó a surgir, una sensación que no había sentido nunca de impotencia, rabia y dolor agudo que poco a poco se fue transformando en una sensación de agradable poder. De entre sus enguantados dedos apareció una luz que pronto lo cubrió todo. Notó como su blanca vestimenta se convertía en lo que parecía ser un mono de trabajo marrón. En sus manos, apareció un tubo conectado a su espalda, donde notó cierto peso. De repente, un ruido atronador de una especie de motor que succionaba sin parar…y en la mente del becario, una melodía...

La música de Ray Parker Jr. Inundó la escena y el becario comenzó a succionar las moscas. Una a una iban cayendo en las fauces del instrumento succionador del becario hasta que la estancia quedó libre de dipteros no enjaulados. Todo acabó con un simple apretón a un tornillo de la jaula y el sorprendido y emocionado becario se vio de nuevo embatado de blanco y dispuesto a seguir con su lectura. 

5 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Imagino cuanto de real es la historia del joven becario, pero estoy en vilo con la veracidad de la historia de la corta vida de la mosca conservada en ambar!! jeje. De todos modos, yo personalmente prefiero la historia del joven becario tal como se relata en esta entrada,así, es perfecta

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  3. Pues sí, es fácil imaginar la parte que es verdad y la que no, pero me gusta imaginar que el becario se convirtió en un verdadero Cazafanmoscas jeje. Buscaré lo que se sabe de la "One Minute Fly" prehistórica y os mantendré informado.
    Gracias por el Comentario.

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  4. ATG

    Óscar, ¿sabes algo acerca de esta técnica que emplean para estimular neuronas individualmente? es algo que me ha llamado la atención (lo de eliminarlas supongo que será LASER).

    ¡Muy grande la siesta de las moscas! jaja, si la Drosophila comparte en torno al 50% de los genes, lo españoles más! jaja Me pregunto si la razón tendrá que ver con las temperaturas o con otra cosa ¿este ritmo es mantenido todo el año?

    Pobre becario.. lo que les toca pasar ;)

    TAA

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  5. Si, algo he leído, la estimulación se hace con laser, lo que no se exactamente si la eliminación selectiva también, dependerá de la intensidad y sobre todo de la frecuencia de aplicación.
    Si el tema de la siesta depende de genes...los españoles tenemos mas de mosca que los Noruegos, eso fijo. y supongo que más que con la temperatura va con las horas de luz. Los estudios con moscas se hacen a temperatura constante (como una eterna primavera) y ciclos de luz de 16:8 luz:nocturnidad.
    Si alteras las horas de luz, el comportamiento se altera (no tienes mas que quedarte hasta las 7 de la mañana de fiesta para comprobarlo jeje) pero con la temperatura se altera el metabolismo de manera que se pasa a estar más horas aletargado pero no necesitar necesariamente dormir durante el día. Lo investigaré de todos modos. En el caso de moscas hay poca información, pero en humanos supongo que habrá algo mas.
    TAA

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